Entrevista realizada para Catalina Osorio Mojica, docente en una universidad colombiana.
Fecha: primavera de 2010.

Referencias bibliográficas que ustedes hayan consultado para su proyecto o para el tema en general.

La Más Bella es un proyecto absolutamente intuitivo que tuvo un nacimiento acorde a esta definición: fue una decisión de tres personas sentados en un bar tomando una cerveza. Si bien en aquel momento (algún día del año 1992) nosotros estábamos terminando la universidad, y por lo tanto nos movíamos en ambientes de estudio e investigación académica, no hubo absolutamente ningún estudio preliminar, ni se estudiaron las fuentes ni se hicieron planes de desarrollo. Cada uno aportó, de modo intuitivo, las cosas que le gustaría hacer y las cosas que había visto en revistas y todo tipo de medios de los cuáles éramos fans. Hay que decir que la formación universitaria que nosotros recibimos en los primeros años 90 en España era de una calidad ínfima (lo sigue siendo, me temo), por lo tanto ninguna influencia vino desde ese lado, todo lo que queríamos hacer surgió de nuestro conocimiento personal y de nuestra imaginación.

Información de su proyecto (historia, objetivos, etc…)

Me remito a dos de las respuestas que hay en la entrevista que pego a continuación en este documento, ahí están explicados nuestros primeros movimientos y ediciones, y el entorno en el que nos movíamos. Es importante insistir en que no tenemos absolutamente ningún objetivo marcado. La Más Bella no es un proyecto editorial profesional, por lo que no tenemos una estructura que mantener, no tenemos, de hecho ningún tipo de infraestructura, más allá de los ejemplares ya editados y que reposan en algún almacén mientras les vamos dando salida.

¿Cómo consiguen los recursos económicos para realizar cada revista?:

Como abajo se indica: de nuestro dinero particular, La Más Bella no tiene ninguna entidad formal de índole económico, no tiene forma legal empresarial, por lo tanto los gastos los pagamos de nuestro bolsillo. Obviamente tenemos varias estrategias para no arruinarnos, y tratamos de amortizar nuestro trabajo de varias maneras, como abajo se explica. Hay que decir que desde 1993 La Más Bella pierde dinero, jamás ha obtenido ningún beneficio económico, todo el dinero que Diego Ortiz y Pepe Murciego han obtenido por actividades relacionadas con La Más Bella ha sido reinvertido en La Más Bella o ha servido para devolvernos a nosotros mismos el dinero que previamente habíamos puesto.

¿Bajo que criterio deciden las ediciones que publican por año y cuantos ejemplares producen?.

La Más Bella hace una edición al año, edición grande, cara, costosa y con docenas de colaboradores y meses de trabajo, y con una tirada grande, de mil ejemplares. Eso lo hacemos porque sí, sin ningún encargo, presión ni objetivos claros. Simplemente queremos que al menos cada año haya una edición nueva. Además, sucede que hay otro tipo de actividades, principalmente Talleres, de los que surgen nuevas ediciones, de menos tirada y que podríamos decir que son “de encargo”, aunque nosotros las hacemos todas bajo la misma dinámica. Me remito a la entrevista más abajo para explicar esta dinámica. Sólo añadir que desde hacer unos 4 ó 5 años el proyecto ha crecido en varias direcciones gracias a proyectos como las máquinas expendedoras o los Talleres, Exposiciones o Conferencias, lo cual hace que La Más Bella tenga una actividad constante más allá del hecho puntual de editar. Y por añadidura hace que nuestra vida profesional y personal se vea a menudo desbordada por intentar satisfacer a todo el mundo que nos pide algo, sea lo que sea. Esta dinámica influye en la cantidad de ediciones que hacemos al año, nunca empieza el año con una idea previa de lo que vamos a producir.

¿Cómo es el proceso inicial del concepto, la elección de los materiales y los costos que deben ser variables para cada ejemplar?.

Más abajo explico cómo es el proceso de cada edición (elección de un tema, elección de un formato, búsqueda de colaboradores, etc…). Los materiales y los costos varían totalmente de una edición a otra, por supuesto. Aunque partimos de una idea previa de cuánto dinero nos queremos gastar, casi nunca llevamos una contabilidad, sólo al final del proceso sabemos lo que nos hemos gastado, y sobre esa cantidad elegimos el precio de venta de cada edición. La edición más reciente de La Más Bella ha costado entre 9 y 10.000 euros.

¿Cómo hacen la convocatoria a sus colaboradores, a quienes eligen? y porque?, ¿es una convocatoria abierta?.

Los colaboradores de cada edición son invitados por nosotros a participar, no hacemos convocatorias abiertas salvo en algún proyecto de arte correo que hicimos años atrás. Para nosotros eso es muy importante, sólo colaboran personas a las que hayamos conocido antes, salvo rarísimas excepciones. No pagamos a los colaboradores por su trabajo, cada uno lo hace porque quiere y nos da lo que quiere. Nosotros nos limitamos a entablar –no siempre- una pequeña negociación para que el trabajo recibido se ajuste técnicamente al soporte que teníamos pensado para él. A veces un colaborador nos devuelve una contrapropuesta para hacer algo que nosotros no habíamos previsto en nuestra propuesta inicial, en esos casos tratamos siempre de decir que sí, siempre que los costes o la logística de producción nos lo permita. Por todo eso es importante que sepamos a qué personas le estamos pidiendo una colaboración, si hiciéramos convocatorias abiertas o hiciéramos encargos “profesionales” no podríamos negociar de esa manera tan libre con los colaboradores. El trato, como en tantas otras cosas en La Más Bella, se basa en el afecto, no en las rutinas profesionales de cliente-proveedor.

¿Tienen convenios con las imprentas o lugares en los que imprimen y ensamblan las revistas?.

No tenemos convenios con imprentas o proveedores. Lo que sí tenemos es una gran amistad y admiración por la imprenta con la que trabajamos en los últimos años, la imprenta Brizzolis Arte en Gráficas, situada en los alrededores de Madrid. Brizzolis es una de las imprentas de más prestigio de España, y sin duda está al nivel de calidad de cualquier otra imprenta del mundo, no tienen nada que envidiar. Tenemos la suerte de que las personas responsables de Brizzolis entienden nuestro proyecto y nos dan muchísimas facilidades para trabajar con ellos, teniendo en cuenta que nosotros somos un cliente muy pequeño y ellos no obtienen prácticamente ningún beneficio con nosotros. Antes de trabajar con Brizzolis también tuvimos tratos de amistad muy positivos con otras imprentas. No obstante el carácter objetual de La Más Bella hace que el gasto en imprenta no sea el mayor gasto que tenemos, cada edición tiene muchos otros gastos y proveedores de múltiple procedencia y con los que no tenemos ningún trato especial.

¿Cuanta gente trabaja con ustedes y cuando viajan a otros paises ¿Cómo hacen la convocatoria y cómo consiguen los fondos para trabajar en los diferentes paises que he visto en su página han visitado?

La Más Bella la hacemos dos personas: Pepe Murciego y Diego Ortiz. Nadie más. Nadie más viaja con nosotros a otros países y nadie más nos ayuda en Madrid en nuestro día a día. Lo que sí hacemos es pedir ayuda a nuestros amigos y conocidos cuando tenemos que hacer procesos complejos como el ensamblado y manipulado de una edición nueva, cosa que no podríamos hacer dos personas solas. Pero no tenenemos ninguna estructura de trabajo con empleados de ningún tipo.

La convocatoria la hacemos personalmente por teléfono, por email o hablando con los colaboradores mientras tomamos una cerveza en un bar.

Los viajes que hemos hecho en los últimos dos años responden a invitaciones o encargos de diversas instituciones o eventos. Sólo en una ocasión hicimos un viaje por nuestra cuenta y con nuestro dinero, a una feria de arte en Beijing (China). La Más Bella ofrece de un tiempo a esta parte la oportunidad de dar Talleres de Edición, donde contamos nuestra experiencia y ofrecemos una parte práctica realizando en varios días una edición más o menos elaborada o compleja. También hemos tenido la suerte de recibir el encargo de exponer nuestras revistas, o de elaborar proyectos más complejos gracias a proyectos como Bellamátic, que son proyectos con máquinas expendedoras que en realidad son estrategias de promoción de nuestras ediciones y de las ediciones de otros artistas y editoriales afines a nosotros (abajo se explica con mayor detenimiento el proyecto Bellamátic). Por tanto nuestros viajes han sido viajes profesionales, donde las instituciones y eventos que nos han contratado han corrido con los gastos del proyecto, incluyendo viajes y honoriarios. Mayormente han sido instituciones españolas las que nos han solcitado estos talleres y/o exposiciones (Instituto Cervantes, AECID Agencia Estatal para la Coorperación Internacional y el Desarrollo, Acción Cultural del Ministerio de Asuntos Exteriones de España, SEACEX Sociedad Estatal de Acción Cultural Exterior de España, etc), aunque también hemos sido invitados por otras instituciones como el Ayuntamiento de Riga (Letonia) o por eventos privados como el Simposium Internacional de Revistas Colophon de Luxemburgo.

¿Cómo reciben el material o cómo lo digitalizan?

Salvo raras excepciones recibimos el material digitalizado, más o menos listo para su utilización. La Más Bella es una revista objetual donde hay una parte importante de manipulación y colaboraciones que no dependen sólo de su impresión y encuadernación, por lo que hay una parte muy importante de la elaboración de una edición que es trabajo manual, el colaborador no nos manda ningún material, nos manda las instrucciones precisas para hacer la pieza con nuestras manos.

¿Cómo nació la súper “Bellamatic”?

Me remito a la entrevista más abajo. Sólo insistir en que nuestros proyectos con máquinas expendedoras son excusas para dar visibilidad a un tipo de ediciones difíciles de encontrar en librerías convencionales y que a veces se mueven en círculos completamente marginales. En ningún caso somo empresarios del vending ni tenemos en absoluto ningún beneficio comercial con la venta en las máquinas.

¿Tienen ayudas del Gobierno o de empresas privadas?

Hemos solicitado y a veces hemos conseguidos ayudas de instituciones españolas para proyectos puntuales, por lo que más que ayudas son más bien encargos de instituciones oficiales a las que hay que responder con un trabajo específico. También hemos recibido encargos para dar talleres u organizar exposiciones por parte de instituciones oficiales, pero no se puede hablar de ayudas en este caso, sino de ofrecer nuestros servicios a cambio de un trabajo concreto, como en el caso del proyecto BellaMataMátic desarrollado para el Centro de Creación Matadero del Ayuntamiento de Madrid. No tenemos ayudas de empresas privadas ni ingresos publicitarios más allás de la gentil ayuda que nos brinda la imprenta con la que trabajamos en los últimos años (Brizzolis Arte en Gráficas).